Huertos para alimentar el alma

La primera mención en mi cuenta de Twitter del día fue una invitación a jugar con el hashtag #30libros (http://treintalibros.blogspot.com/) Se trata de un emprendimiento bueno bonito y barato, creado por Mauricio Montenegro y que ha invitado a lectores del mundo a reencontrarse con los libros que los marcaron, para bien o para mal, y a clasificarlos según el orden que establece la divertida lista que hace las veces de reglas del juego.

El blog fue creado por Mauricio Montenegro (@mymontenegro), un colombiano aparentemente aficionado a las listas y a las letras. Ayer compartió a través del Twitter que en un solo día el blog había recibido más de mil visitas.
Me pasé el día chequeando la etiqueta #30libros y encontré anécdotas y referencias literarias súper interesantes y unos cuantos títulos que ya son asignaturas pendientes. Personalmente el proyecto me ha permitido reencontrarme con esos amigos que viven en mi cuarto, en ese maravilloso lugar que es mi biblioteca. Libros que me hicieron reír, llorar o morir del fastidio (algunos de estos últimos me obligué a beberlos como purgantes, sólo por no perder el reto con el cual me desafiaba el autor).
El juego propone una referencia diaria basada en la lista que aparece en el blog. La anécdota se puede escribir allí mismo o tuitearse por el hashtag  #30 libros. Montenegro lleva al detalle su lista personal  contando su propia experiencia con cada ejemplar elegido. Algunas de las categorías son “un libro que le gusta a todos menos a usted”, “uno que haya robado”, “uno que haya odiado hace años y hoy admira”.

Mis cinco cosas favoritas es otro blog del autor donde elige las 5 cosas que más le gustaron de su semana. Al igual que el proyecto de Hailey Bartholomew -que también conocí esta semana y que invita a reflexionar y a agradecer las cosas buenas, pequeñas y sencillas de la vida- el de Montenegro es un capricho personal de elegir eso lindo, sabroso, agradable o interesante que hizo la diferencia en nuestro día.

Ayer cuando terminaba de leer “El legado de Mandela” de Richard Stengel (que ocupará el número 12 de mis #30libros) conocí la historia del  huerto que tenía el ex presidente sudafricano en la isla de Robben donde pasó 18 años recluido. Allí Mandela hizo muchos esfuerzos para conseguir una tierra donde pudiera cultivar un huerto. Explica Stengel que para un líder preocupado por todo lo que ocurría dentro y fuera de la cárcel, el huerto se convirtió en un espacio propio en el cual invertir su tiempo de forma productiva y creativa. Cuenta el autor del libro lo que el huerto significaba para Mandela: “no era un lugar de retiro, sino de renovación”.
Sin duda, este recuento literario personal y colectivo al que nos invita Mauricio, o los proyectos de gratitud que comparte Hailey Bartholomew, pueden ser también huertos digitales que nos alimenten el alma.

Para seguir mi lista de #30libros, clic aquí http://magadescalza.tumblr.com/

Otras listas de amiguitos de ExG que vale la pena chequear:

http://sancheznoguera.com/,

http://golosinaconvitaminas.blogspot.com/,

http://cariaquitomorado.blogspot.com/

 Mariana Mata | Mi vida es una rayuela: salta de la pasión por la palabra impresa  y el subrayado de sus líneas con grafito, para hipervincularse con mi interés por los medios digitales y la fascinante oportunidad que me brindan de conectarme con el otro. Workaholic, emprendedora, lectora, proyecto de escritora y de community manager. Express Gráfica es la piedra angular de mi proyecto de vida. Para saltar conmigo, clic aquí → @magadescalza

Te invitamos a leer otros textos de LaMagaDescalza:

Estudio de caso: la experiencia en redes sociales de la 9na. Carrera y Caminata Banco #ActivoVAAC

*Entrevista 2.0* @RunnersVzla