*El Blog que todos llevamos dentro*

Savoir Faire: la escritura, la cocina y el mejor remedio contra el Alzheimer

Savoir Faire es el espacio donde confluyen dos de las cosas que más me gusta hacer: escribir y cocinar. O cocinar y escribir. No importa el orden. Soy una escritora a quien le gusta cocinar y una cocinera a quien le gusta escribir.

Siempre estoy pensando en la próxima receta y hablando de cocina. Cocino cuando estoy feliz y cuando estoy triste, cocino. Lo mismo me pasa con la escritura. Salvo ficción, escribo casi que de cualquier cosa desde que tengo memoria y mientras estoy escribiendo se me olvida el mundo. Por eso digo que nunca me voy a retirar.

Cuando se me tranca el serrucho escribiendo, o estoy estresada, me voy o a mi huerta o a mi cocina y ocurre el milagro. Nada me relaja más que cocinar. Y como además tengo un marido y tres hijos, mato dos pájaros de un solo tiro.

Si hubiera sabido que tener este blog sería una experiencia tan gratificante, habría empezado hace años. Me decidí el mismo día que cumplí 50 años y 20 días después publiqué el primer post que “publicité” en mi Twitter @enrilemoine y en mi página personal de Facebook.

Savoir Faire implica una gran disciplina por tres razones, primero porque soy una fajada y me gustan las cosas bien hechas. Así como Marcel Proust andaba en la búsqueda del tiempo perdido, yo vivo en búsqueda de la excelencia. La verdad me lo tomo bien en serio. Además tengo un trabajo de tiempo completo y soy mamá-chofer de tres varones a quienes después de que llegan del colegio y hacen las tareas, hay que llevar al fútbol, al básquetbol, al waterpolo o a la natación. Y finalmente Savoir Faire es un blog en inglés con un espejo en español, es decir que son, en realidad, dos blogs y además publico un promedio de tres posts por semana en cada uno.

Por la misma razón, quiero días de 48 horas, pero como no sé dónde se compran, unas veces me levanto más temprano, otras me voy a la cama tarde. Soy la prueba viviente de aquel refrán que dice: sarna con gusto no pica, y si pica, no mortifica. Todavía no tengo una rutina ni para bloguear ni para todos los ‘procesos’ que un blog de cocina involucra. Pero sé que la tendré. Eso viene en camino. Este es un trabajo en progreso.

¿Que cómo hago para mantener el ritmo de publicación? Pues con disciplina, ganas y mañas de jefa de información. Siempre tengo por lo menos dos o tres notas listas para ser publicadas con fotos y todo, en los dos idiomas, para que, en caso de que se me enrede el papagayo con mi trabajo, pueda seguir publicando normalmente.

Lo que sí, es que me cambió la vida. Como periodista, editora, escritora, jefa de información, gerente de proyectos editoriales, PR person y ahora como gurú de contenidos, la cosa nunca fue acerca de mí. Lo importante era, siempre, la noticia, las historias sobre las que escribía y luego las personas y compañías para las que trabajaba y sigo trabajando. Entrenada como reportera, nunca escribí en primera persona del singular. Y ahora resulta que le agarré el gusto. Me gusta lo del “yo” y parece que a quienes me leen también.

Pero además, que Andrés Ignacio (9) diga que cuando sea grande quiere ser chef o que Tomás Eugenio (7) diga que tal vez será escritor o fotógrafo “como mi mamá”, para mí no tiene precio. Ser fuente de inspiración para mis dos niños y que William (14) les muestre Savoir Faire a sus amigos y les hable de la comida que preparo, es la mejor recompensa que puedo tener.

Atrévete a crear tu blog y ¡Salud!

Y como si todo eso fuera poco, están, también, los comentarios, tweets y fotos que me envían mis lectores, para mostrarme lo que cocinan inspirados en Savoir Faire. Nada de eso me lo esperaba cuando empecé esta aventura. Como tampoco esperaba entrevistas y reseñas, yo que siempre fui quien entrevisté y reseñé.

Como desde hace cuatro años vivo en el Sur de California (que no en la California Sur), Savoir Faire es una manera de mantenerme conectada con mis orígenes, que además me ha permitido conectarme con un gentío porque la comida conecta a la gente. Las recetas y las ideas van viniendo, ahí sí que no hay nada planificado. Este es un ejercicio magnífico para la memoria. Al final del día, lo que soy es una contadora de historias y he descubierto que el paladar es un gran catalizador para los recuerdos.

Enriqueta Lemoine-Massie @enrilemoine es escritora y periodista. Ha estado en varios eslabones de la información: fue reportera en agencias de noticias internacionales, corresponsal extranjera y Jefa de Información Económica de El Nacional y manejó exitosamente su propia agencia boutique de relaciones públicas. Desde 2010, su blog Savoir Faire, Los placeres del paladar se ha convertido en una ventana a través de la cual comparte lo que sabe de cocina, promueve las bondades del Ron de Venezuela y muestra lo que está aprendiendo sobre el arte de mezclar de cócteles.

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